ASPECTOS GEOGRÁFICOS DE LA COMARCA
La Bureba es una región llana con una altitud intermedia (600-700m) situada entre las tierras altas del norte de la ciudad de Burgos, en la cuenca del Duero, y las riojanas del Ebro. Sus materiales terciarios se diferencian de un modo claro con la orla mesozoica que la rodea por casi todos sus lados.
Será la geografía la que imponga los límites a estas tierras. Al norte el linde lo produce el espacio de alto valor ecológico de los Montes Obarenes (Pancorbo a Cornudilla) Se trata de un gran murallón natural que se alza sobre las tierras llanas de la cuenca sedimentaria y que presenta un modélico relieve estructural de estilo jurásico. El acceso a la región desde aquí es posible tras atravesar el estrecho y rocoso corredor del desfiladero de Pancorbo contrastando de inmediato con la abierta campiña burebana. Así lo hicieron los pueblos más antiguos e incluso los romanos se sirvieron del desfiladero para hacer pasar una de sus calzadas más importantes "De Hispama in Aquitaniam. Ab Asturica Burdigalam". Más al occidente la frontera natural lo forma la paramera de Masa-Sedano (Poza de la Sal a Abajas) convertida en un magnífico belvedere de la comarca. Unos kilómetros más al norte se encuentra la rica comarca de Las Caderechas que está constituida por un conjunto de valles formados en la unión de los macizos ibéricos de la Horadada, Sierra de Tesla y montes de Oña. Las localidades de Castellanos de Bureba, Salas de Bureba y Poza de la Sal tienen características intermedias entre la región netamente cerealista (cebada higo) de la Bureba y la zona frutícola típica de estos. Por el este es fácil establecer el contorno de la región al observarse una oposición entre el paisaje de cereal con otro de viñedo, además el final provincial y el valle del Tirón facilitan la delimitación. El sur, debido a que no existe discontinuidad de materiales, ni un brusco corte en altitud, es el límite que ofrece más dificultad en su distinción. Las arenas y gravas de la Brújula, y donde la altitud sobrepasa con mucho el nivel de los 850 metros, podrían ser suficientes aspectos par-a establecer esta demarcación. A este margen corresponden los municipios de Castil de Peones, Carrias y Castil de Carrias. También ofrece dificultad señalar el límite por el oeste de la comarca. Podría considerarse en esta configuración territorial el contacto con la orla mesozoica (Sierra del Alto de las Cruces a la Paramera de Masa-Sedano) pero se incluirían lugares como Quintanilla Sobresierra y Cernégula que carecen de las características de los municipios burebanos además de estar enclavados a 1000 metros de altitud. Es preferible por tanto, delimitar este sector con pueblos que todavía tienen relaciones y coincidencias con la Bureba, bien históricas o de modos de vida. Es el caso de los municipios de Abajas y Carcedo.
La Bureba principalmente es una región deforestada, resultado del largo y reiterado uso que el hombre ha dado a la tierra a lo largo de la historia. Una enorme extensión de superficie cultivable y una disminución progresiva del monte y matorral son consecuencias de todo un proceso de explotación, Al entrar en este espacio geográfico se observa la falta de masas arbóreas naturales, a excepción del sector noroeste y las laderas de los Montes Obarenes. Aquí se contempla abundante matorral de sabina negra y boj, además de grandes bosques de quejigo, pino silvestre, pino resinero y encina. También se pueden ver manchas aisladas de haya en las cumbres de los montes. La encina, sin embargo, es el árbol que predomina en estas tierras, concretamente sobre los bordes calizos de la región. Al sur de Briviesca aparece el boj. También existe un pequeño núcleo de pino en el Valle de Oña -Cornudilla, La Parte y Hermosilla- Incluso esta característica botánica aparece recogida en la toponimia -Pino de Bureba-. Es en este enclave donde predomina la especie de pino resinero o negral (pínus pinaster).
Excepto en sectores marginales de esta región el dominio de la llanura y la calidad de sus tierras favorecieron la extensión de cultivos. Esto supuso un acicate en la repoblación altomedíeval, al emplear el hombre menos esfuerzo y desgaste. La economía del agricultor se basaba y se basa hoy en el cerca¡ debido a que sus suelos son: profundos, suaves, con notable contenido de humus, de fácil laboreo, y que dan rendimientos altos. Sólo en restringidas áreas, al oeste y al sur, los suelos son de calidad inferior. Los primeros por ser poco profundos y pedregosos en la facies calcárea; y los segundos por tener un exceso de arenas y de gravas en la facies detrítica.
Destacable también es el factor climático por su incidencia en los suelos. Las condiciones climatológicas de la Bureba se caracterizan por inviernos largos y fríos; y veranos cortos y frescos. En cuanto a las precipitaciones existe una cierta continuidad y regularidad en todo el año con la única salvedad de la estación estival.
La unidad es la característica de la hidrografía de esta región, debido a que el río Oca que discurre por el centro de la depresión, recoge la totalidad de las aguas. Nacido en los Montes de Oca, cruza el valle de los Ajos, recibe en Castil de Peones al río Cerratón y tuerce hacia el nordeste buscando el camino hacia Briviesca. Baña y atraviesa la capital de la Bureba en dirección a Oña. En las proximidades de la villa condal recoge, a través de su afluente el río Homino, las aguas del oeste de la cuenca -Poza de la Sal, Salas de Bureba, Castellanos de Bureba y Terminón- y, a poco de abandonar ésta, tras un recorrido total de 70 kilómetros, vierte su caudal al río Ebro.
Grupo Daijyu-Online.© Copyright Rojasdebureba.com Internet Factory