LA BUREBA Y EL CAMINO DE SANTIAGO

 

    Una de las notas más claras de la internacionalización de un sector importante de esta comarca tiene relación con el antiguo Camino de Santiago que transcurría por aquí. Una vez superados los Pirineos por Roncesvalles la ruta jacobea se dirigía a Pamplona pasando después por tierras alavesas cerca de Vitoria y cruzando el Ebro al Norte de Miranda y accediendo a la meseta por el desfiladero de Pancorbo. Esta villa de plano lineal que limita con la Bureba nació en función del camino obligado que había que realizar para penetrar desde Francia y Álava a Castilla, Su distinción de lo rural se advierte muy tempranamente puesto que ya en el siglo X poseía un importante mercado, se sabe que en el año 978 los derechos a sus tercias fueron concedidos al infantazgo de Cobarruvias. Como lugar de paso llegó a contar con una de las más relevantes y ricas aljamas judías de toda la región. De la relevancia de esta localidad en la ruta santiaguesa dan fe los tres hospitales ‑Santiago, San Sebastián y Gómezen los que se atendían a los peregrinos. A continuación el camino jacobeo transitaba por la antigua Virobesca de los itinerarios romanos y nudo en el que se cruzaban varias calzadas romanas. La capital de la Bureba contó también con varios hospitales para acoger a los peregrinos, Después esta vía discurría por la zona sur de la Bureba siguiendo la orilla derecha del río Oca, pasaba por Prádanos de Bureba, Castil de Peones, Quintanavides, Monasterio de Rodilla, alto de la Brújula, Quintanapalla, Rubena (en otros tiempos existió una importante alberguería regentada por los benedictinos de Oña) y enlazaba en las proximidades de Burgos con la que será posteriormente trayecto principal procedente de San Juan de Ortega.

 

    Hacia el año 889 Alfonso III atacó y conquistó las fortalezas musulmanas que amenazaban a la Bureba, a saber, Cerezo, Ibrillos y Grañón. A partir de este momento ya se podía transitar por la vieja calzada romana de Pancorbo a Monasterio, aunque no se debía excluir la posibilidad de alguna infiltración sobre la misma de los islamitas que aún se mantenían en la Rioja. No se sabe la fecha en la que Sancho III cambia el recorrido de la Ruta desde la zona alavesa a las tierras llanas de la Rioja, a través de Estella y Logro­ño y desde allí a Nájera y Montes de Oca. Sus causas hay que buscarlas en la política de expansión del monarca hacia el Condado de Castilla y el Reino de León, situados en el Oeste peninsular. No hay que olvidar que el soberano era medio leonés y a partir de 1028 gobernaba lo mismo Pamplona o Nájera que Burgos, León o Astorga. Es lógico pensar que por obvias razones políticas recorriera esa ruta más de una vez y tratara de enlazar y relacionar más y más esas ciudades que estaban bajo su mandato, poten­ciando así el trayecto que las unía. Para llevar a cabo esta pretensión necesitaba tener un camino abierto de fácil tránsito que sería fortificado y recorrido fre­cuentemente por su ejército.

 

    En los últimos decenios del siglo XI con Alfonso VI en Castilla y León y con Sancho I Ramírez en Aragón la ruta está totalmente definida y su trayecto puede seguirse a través de la descripción que de ella se realiza en el "Liber Sancti Jacobi".

 

    Este cambio de itinerario oficial no supuso el olvido de esta via de comunicación que transitaba por tierras burebanas. A partir del siglo XIII con la incorporación a Castilla de Alava y Guipúzcoa se establece la ruta de Bayona a Burgos, que atravesaba Vitoria y la Puebla de Arganzon, desde donde descendia por Haro hasta Santo Domingo de la Calzada o continuaba hasta cruza el Ebro por Miranda y después pasar por Pancorbo, Briviesca y Monasterio de Rodilla.

 

Grupo Daijyu-Online.© Copyright Rojasdebureba.com Internet Factory